martes, 17 de noviembre de 2015

Hacia la COP de 2015 en París

Francia va a acoger y presidir la vigésimo primera Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2015 (COP21/CMP11), también llamada «París 2015» del 30 de noviembre al 11 de diciembre
Se trata de una fecha crucial, ya que debe desembocar en un nuevo acuerdo internacional sobre el clima aplicable a todos los países, con el objetivo de mantener el calentamiento global por debajo de los 2ºC.
Francia desempeñará por lo tanto un papel de primer orden en el plano internacional, para acercar las posiciones y facilitar la búsqueda de un consenso en Naciones Unidas y también en la Unión europea, la cual ocupa un lugar importante en las negociaciones sobre el clima.


¿Qué es la COP21?


La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, conocida como CMNUCC (UNFCCC en inglés) fue adoptada durante la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro en 1992. Entró en vigor el 21 de marzo de 1994 y ha sido ratificada por 196 Estados, que constituyen las «Partes», las partes interesadas, de la Convención.

Esta Convención Marco es una convención universal de principios que reconoce la existencia de un cambio climático debido a la actividad humana y atribuye a los países industrializados la responsabilidad principal para luchar contra este fenómeno.

La Conferencia de las Partes (COP), compuesta por todos los Estados «Partes», constituye el órgano supremo de la Convención. Se reúne anualmente en conferencias mundiales en las que se adoptan decisiones para respetar los objetivos de lucha contra el cambio climático. Las decisiones solo se pueden tomar por unanimidad de las Partes o por consenso. La COP que se celebrará en París será la 21ª, de ahí el nombre de COP21.

También se habla de CMP para designar a los Estados de la Reunión de las Partes en el Protocolo de Kioto; París supondrá la 11ª sesión (de ahí CMP11). La CMP vela por la aplicación del Protocolo de Kyoto y toma decisiones para promover la eficacia de esta.

Los retos de la COP21


La COP 21 debe constituir una etapa decisiva en la negociación del futuro acuerdo internacional previsto para después de 2020, con el objetivo de que todos los países, y entre ellos los mayores emisores de gases de efecto invernadero –países desarrollados y países en desarrollo- estén vinculados por un acuerdo universal sobre el clima.

El acuerdo deberá traducir un cambio de orientación que tenga en cuenta el reto climático no ya como una necesaria "carga compartida" en lo que se refiere a las emisiones, sino como una oportunidad para crear empleo y riqueza a través del desarrollo de nuevos modelos de producción y de consumo.

Lo que está en juego es importante: se trata de lograr, por primera vez, un acuerdo universal y vinculante que permitirá luchar eficazmente contra el cambio climático e impulsar / acelerar la transición hacia sociedades y economías resilientes y bajas en carbono.
A tal efecto, el futuro acuerdo deberá tratar, de modo equilibrado, sobre los esfuerzos de disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero para limitar el calentamiento global a 2°Celsius - y sobre la adaptación de las sociedades a los cambios climáticos ya existentes. Estos esfuerzos deberán tomar en cuenta las necesidades y las capacidades de cada país. 
Por último, el acuerdo entrará en vigor a partir de 2020 y deberá ser duradero, para permitir una transformación a largo plazo.

Además, cada país deberá publicar, lo antes posible y antes de la COP21, una contribución nacional donde presente sus esfuerzos nacionales. Este tipo de ejercicio constituye una gran novedad en las negociaciones climáticas internacionales. En vísperas de la Conferencia de París, la secretaría de la Convención Marco de las Naciones Unidas publicará una síntesis de dichas contribuciones, lo que permitirá observar el efecto acumulado de todos los esfuerzos.

Otro objetivo esencial de Paris 2015: la movilización de 100.000 millones de dólares al año por parte de los países desarrollados, de fuentes públicas y privadas, a partir de 2020. Este compromiso, formulado en Copenhague, deberá permitir a los países en desarrollo luchar contra el cambio climático, al tiempo que se favorece un desarrollo sostenible y justo. Parte de estos fondos transitarán por el Fondo Verde para el Clima, cuya primera capitalización ha alcanzado 10.200 millones de dólares.

Por último, se están desarrollando actualmente numerosas iniciativas por parte de numerosos actores no gubernamentales: ayuntamientos, regiones, empresas, asociaciones... es lo que se ha denominado, la Agenda de las soluciones. Desde la cumbre de Nueva York de septiembre de 2014, está cobrando importancia una dinámica positiva de aplicación de acciones concretas, intercambios de buenas prácticas y transferencia de conocimientos. Este conjunto de soluciones complementará los compromisos de los Estados, eviará un mensaje de oportunidades económicas y sociales y contribuirá así a reforzar la ambición de cada uno.

Sombras de París 2015


El pasado 6 de marzo de 2015, la UE presentó sus Contribuciones Previstas y Determinadas a Nivel Nacional (INDC) formalmente y propuso un objetivo vinculante y extendido a todo el sistema económico de al menos el 40% de reducción de las emisiones internas de gases de efecto invernadero para el conjunto de la UE, por debajo de los niveles de 1990 para el año 2030. Este objetivo queda por debajo de los niveles de ambición imprescindibles para que París se convierta en un éxito. El foco de atención está principalmente en aquellos gobiernos que aún no han presentado su INDC. Sin embargo, esto no debe disuadir a la UE para mostrar su disposición a comprometerse con recortes de emisiones en París más profundos. 

Un análisis recientemente realizado por Ecofys, encargado por Greenpeace, muestra que, a través de la aplicación de los enfoques globales, la participación equitativa de la UE en la reducción de las emisiones globales para 2030 estaría alrededor del 49% de reducción de las emisiones respecto a los niveles de 1990 . Por otra parte, el excedente de las asignaciones de emisiones mediante el Sistema de Comercio de Emisiones (ETS, por sus siglas en inglés) podría diluir el objetivo de reducción de gases de efecto invernadero de la UE si, con el tiempo, estas asignaciones volvieran al mercado desde la llamada Reserva para la Estabilidad del Mercado (ETS MSR). Por lo tanto, una reducción de 7 puntos porcentuales, junto con la retirada de los permisos de emisión excedente son necesarios para restaurar la eficacia del ETS y asegurar que los objetivos de la UE se consigan.





La reducción de las emisiones nacionales de cada país de la UE debe dar como resultado al menos el 55% de reducción de las emisiones de toda la UE respecto a los niveles de 1990 y debe ser respaldada por un aumento de la eficiencia energética y de los objetivos de energía renovable en la UE. 

Es importante incorporar en el Protocolo de París un poderoso mecanismo que estimule a los gobiernos a comprometerse con objetivos más ambiciosos después de dicha conferencia y que evite un posible bloqueo en unos niveles de ambición insuficientes para 2030. 

Una simple "revisión intermedia" de los objetivos para el año 2025 no es una respuesta suficiente para garantizar que los objetivos se incrementarán en el futuro: la experiencia demuestra que tan pronto como se establezcan los objetivos, más difícil será revisarlos. Por lo tanto, el objetivo de la UE para 2030 debe complementarse con un objetivo intermedio para 2025, que debe incluirse en el compromiso de reducción de emisiones final de la UE para París. Un objetivo global a largo plazo: 100 % en energías renovables para todos  los países para el año 2050, abriendo un camino de descarbonización seguro y sostenible para la economía mundial. Un objetivo del 100% de energías renovables permitiría a los gobiernos y a los inversores privados planificar con antelación y apoyar las tecnologías que requieren una comercialización a gran escala en los próximos 10 a 20 años, incluyendo la electrificación de los transportes, las tecnologías de vanguardia para la industria, el almacenamiento de energía y las tecnologías innovadoras de energías renovables. Una acción a corto plazo (definida en las INDCs) es importante para asegurar un pico y un descenso de las emisiones globales lo antes posible, pero se debe encuadrar en un horizonte temporal a largo plazo para asegurar que el objetivo global de mantener el aumento de la temperatura por debajo de 2ºC (o incluso 1,5ºC) siga pudiéndose alcanzar.  





Solo 56 países han presentado sus compromisos de reducir las emisiones a día de hoy, entre ellos, los más contaminantes del planeta como EEUU, China y toda la UE. Pero son muy pocos países (este número representa sólo una cuarta parte de todos los estados miembros de la ONU) teniendo en cuenta que 140 aún no han presentado documento alguno para sumarse al objetivo.

Un análisis publicado por el Instituto de Investigación Grantham sobre Cambio Climático y el Consejo Económico y Social de Reino Unido ha advertido de que los esfuerzos de los países en la lucha contra el cambio climático no van a ser suficientes para limitar el calentamiento global a 2ºC.

El informe asegura que se deberían tomar medidas adicionales a los compromisos que se han obtenido hasta ahora. Entre ellas, incluye un trabajo duro en los próximos meses por parte de todos los países para encontrar maneras creíbles de lograr una mayor reducción de emisiones, y/o lograr a través de esfuerzos adicionales por parte de asociaciones (por ejemplo, a través de iniciativas de descarbonización específicas entre los países dispuestos).

Además, el informe Grantham también recomienda una “intensificación de los esfuerzos para aumentar la inversión y la innovación”, particularmente en el desarrollo de las ciudades, los sistemas de energía y el uso de la tierra que podrían ayudar a cerrar la brecha entre las intenciones y objetivos y la creación de un mecanismo para que los países revisen sus esfuerzos.



Así está el panorama a 13 días de que se inicie la gran cumbre sobre el cambio climático. Queda mucho por hacer. O algunos países dan el paso hacia adelante o estaremos ante un nuevo fallo mundial de cara al futuro del planeta.


La lucha contra el Cambio Climático tiene que lograr una serie de acuerdos para que: 
  • Proporcionen una señal fuerte para gobiernos, empresas e inversores. No más de 2ºC.
  • Un acuerdo global para una economía real baja en carbono. Eliminación de subsidios a los combustibles fósiles.
  • Transparencia y la rendición de cuentas. Medición, Reporte y Verificación.
  • Propiciar la inversión en proyectos de bajas emisiones, Fondo Verde.
  • Garantizar la equidad. 
  • Ayuda a poblaciones vulnerables aumentar la resilencia y adaptarse a los impactos climáticos.

Por ello sólo queda decir: “Siempre nos quedará París”

Hacia la COP de 2015 en París

Francia va a acoger y presidir la vigésimo primera Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2015 (COP21/CMP11), también llamada «París 2015» del 30 de noviembre al 11 de diciembre
Se trata de una fecha crucial, ya que debe desembocar en un nuevo acuerdo internacional sobre el clima aplicable a todos los países, con el objetivo de mantener el calentamiento global por debajo de los 2ºC.
Francia desempeñará por lo tanto un papel de primer orden en el plano internacional, para acercar las posiciones y facilitar la búsqueda de un consenso en Naciones Unidas y también en la Unión europea, la cual ocupa un lugar importante en las negociaciones sobre el clima.


¿Qué es la COP21?


La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, conocida como CMNUCC (UNFCCC en inglés) fue adoptada durante la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro en 1992. Entró en vigor el 21 de marzo de 1994 y ha sido ratificada por 196 Estados, que constituyen las «Partes», las partes interesadas, de la Convención.

Esta Convención Marco es una convención universal de principios que reconoce la existencia de un cambio climático debido a la actividad humana y atribuye a los países industrializados la responsabilidad principal para luchar contra este fenómeno.

La Conferencia de las Partes (COP), compuesta por todos los Estados «Partes», constituye el órgano supremo de la Convención. Se reúne anualmente en conferencias mundiales en las que se adoptan decisiones para respetar los objetivos de lucha contra el cambio climático. Las decisiones solo se pueden tomar por unanimidad de las Partes o por consenso. La COP que se celebrará en París será la 21ª, de ahí el nombre de COP21.

También se habla de CMP para designar a los Estados de la Reunión de las Partes en el Protocolo de Kioto; París supondrá la 11ª sesión (de ahí CMP11). La CMP vela por la aplicación del Protocolo de Kyoto y toma decisiones para promover la eficacia de esta.

Los retos de la COP21


La COP 21 debe constituir una etapa decisiva en la negociación del futuro acuerdo internacional previsto para después de 2020, con el objetivo de que todos los países, y entre ellos los mayores emisores de gases de efecto invernadero –países desarrollados y países en desarrollo- estén vinculados por un acuerdo universal sobre el clima.

El acuerdo deberá traducir un cambio de orientación que tenga en cuenta el reto climático no ya como una necesaria "carga compartida" en lo que se refiere a las emisiones, sino como una oportunidad para crear empleo y riqueza a través del desarrollo de nuevos modelos de producción y de consumo.

Lo que está en juego es importante: se trata de lograr, por primera vez, un acuerdo universal y vinculante que permitirá luchar eficazmente contra el cambio climático e impulsar / acelerar la transición hacia sociedades y economías resilientes y bajas en carbono.
A tal efecto, el futuro acuerdo deberá tratar, de modo equilibrado, sobre los esfuerzos de disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero para limitar el calentamiento global a 2°Celsius - y sobre la adaptación de las sociedades a los cambios climáticos ya existentes. Estos esfuerzos deberán tomar en cuenta las necesidades y las capacidades de cada país. 
Por último, el acuerdo entrará en vigor a partir de 2020 y deberá ser duradero, para permitir una transformación a largo plazo.

Además, cada país deberá publicar, lo antes posible y antes de la COP21, una contribución nacional donde presente sus esfuerzos nacionales. Este tipo de ejercicio constituye una gran novedad en las negociaciones climáticas internacionales. En vísperas de la Conferencia de París, la secretaría de la Convención Marco de las Naciones Unidas publicará una síntesis de dichas contribuciones, lo que permitirá observar el efecto acumulado de todos los esfuerzos.

Otro objetivo esencial de Paris 2015: la movilización de 100.000 millones de dólares al año por parte de los países desarrollados, de fuentes públicas y privadas, a partir de 2020. Este compromiso, formulado en Copenhague, deberá permitir a los países en desarrollo luchar contra el cambio climático, al tiempo que se favorece un desarrollo sostenible y justo. Parte de estos fondos transitarán por el Fondo Verde para el Clima, cuya primera capitalización ha alcanzado 10.200 millones de dólares.

Por último, se están desarrollando actualmente numerosas iniciativas por parte de numerosos actores no gubernamentales: ayuntamientos, regiones, empresas, asociaciones... es lo que se ha denominado, la Agenda de las soluciones. Desde la cumbre de Nueva York de septiembre de 2014, está cobrando importancia una dinámica positiva de aplicación de acciones concretas, intercambios de buenas prácticas y transferencia de conocimientos. Este conjunto de soluciones complementará los compromisos de los Estados, eviará un mensaje de oportunidades económicas y sociales y contribuirá así a reforzar la ambición de cada uno.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

¡SOS ABEJAS!

Las abejas son insectos sociales. Viven en las colmenas, donde existen tres castas.
Las únicas abejas que normalmente vemos son las obreras. Son hembras que no están desarrolladas sexualmente. Estas abejas buscan alimento (polen y néctar de las flores), construyen la colmena y la protegen.


El trabajo de la abeja reina es sencillo: pone los huevos que constituirán la nueva generación de abejas. Normalmente no hay más que una abeja reina en una colmena. Si muere, las obreras crean una nueva abeja reina alimentando a una de las obreras con una dieta especial, la jalea real. Este elixir hace que la abeja obrera se desarrolle y se convierta en una reina fértil. Las reinas también ponen orden en el trabajo de la colmena desarrollando productos químicos que guían el comportamiento de las demás abejas.
Los zánganos son la tercera casta de las colmenas, y son machos. En cada colmena viven cientos de zánganos durante la primavera y el verano, pero son expulsados en invierno.
Las colmenas han proporcionado a los hombres miel y cera de abeja desde hace mucho tiempo. Este uso comercial ha desarrollado la industria de la apicultura.



La polinización de las flores es vital para nuestra alimentación y para la biodiversidad, es un proceso natural, que permite que se fecunden las flores y den así frutos y semillas, pero las abejas están desapareciendo. 

  • Causas:

Una de las causas de su desaparición es el uso de plaguicidas tóxicos en la llamada agricultura industrial, basada en monocultivos que proporcionan menos disponibilidad y diversidad de alimento para estos insectos, que a su vez produce la pérdida de hábitats. Su solución reside en el cambio del modelo de la agricultura industrial por una agricultura ecológica. 

Otras causas son la proliferación de parásitos, enfermedades, especies vegetales y animales invasoras y por supuesto los impactos del cambio climático

  • El aumento cada vez mayor y significativo de ozono troposférico descompone las fragancias que despiden las flores para atraer a dichos animales polinizadores. 
  • La reducción de la variedad de flores reduce el número de abejas. Por otro lado hay abejas que se adaptan a estos pesticidas y plaguicidas volviéndose 'adictas' al polen que contienen estos productos químicos, como si de una droga se tratase.

Se ha calculado que el valor económico de la labor de polinización de las abejas podría estar entorno a los 2.400 millones de euros anuales en España (recientemente calculado por Greenpeace en su informe "Alimentos bajo amenaza").
El informe "El declive de las abejas" advierte que las poblaciones de abejas disminuyeron en Europa un 25% entre 1985 y 2005.

Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO por sus siglas en inglés) muestra en el informe "UNEP Emerging Issues" que el declive de las abejas está ocurriendo en todo el mundo. Además, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) ha expresado sus preocupaciones respecto a dos plaguicidas neonicotinoides, puesto que podrían afectar también el desarrollo del sistema nervioso de los seres humanos.


  • Insecticidas neonicotinoides:


Diversos estudios sitúan a una serie de pesticidas, encabezados por los 
neonicotinoides como los principales causantes de dichas desapariciones, pero no fue hasta febrero de 2015 cuando un estudio de las Universidades de St Andrews y Dundee, confirma que los insecticidas neonicotinoides dañan el cerebro de las abejas. Actualmente una serie de normas Europeas prohíben el uso deciertos insecticidas neonicotinoides, concretamente tres de estos insecticidas.



  • Nicotina:

La Nicotina es un alcaloide de la planta del tabaco (Nicotiana tabacum) utilizado como insecticida natural. Es un potente veneno, se usa como insecticidas para invernaderos, siendo tóxico para los mamíferos. Este hecho hizo que se buscara compuestos derivados de la nicotina que retuvieran las propiedades insecticidas de la nicotina pero menos efectos en los mamíferos. De estas investigaciones derivan una serie de insecticidas, los llamados neonicotinoides, que presentan una elevada toxicidad para los insectos y una baja toxicidad para mamíferos.

  • Neonicotinoides:

De la nicotina derivan una familia de insecticidas, los llamados neonicotinoides (de neo-, nuevo, -nicotin-, nicotina y -oide, parecido a) que actúan en el sistema nervioso central de los insectos y, con menor toxicidad, en vertebrados como aves y mamíferos. Los neonicotinoides están entre los insecticidas más utilizados a nivel mundial, pero recientemente el uso de ciertos químicos de esta familia está siendo restringido en países debido a una posible relación con el Colapso de las Colonias de Abejas, en ingles “Colony Collapse Disorder“, o CCD. El desarrollo de esta clase de insecticidas comenzó en la década de los 80 por la empresa Shell y posteriormente en la de los 90 por Bayer.


Insecticidas neonicotinoides derivados de la nicotina



  • Modo de acción de los insecticidas neonicotinoides:


Los insecticidas neonicotinoides, activa el neurotransmisor acetilcolina. Estos receptores están el el sistema nervioso central de los insectos. Cuando se activan estos receptores se produce una estimulación nerviosa pero si los estímulos son mayores llegan a bloquearse dichos receptores, lo que provoca parálisis e incluso la muerte. 
Efecto de los neonicotinoides en abejas

En los mamíferos, los receptores nicotínicos de la acetilcolina se encuentran tanto en el sistema nervioso central como en el periférico, y además la unión entre los insecticidas neonicotinoides y los receptores nicotínicos son menos intensas que en los insectos, por lo que son menos tóxicos para mamíferos que para insectos.

Estudios independientes muestran que mientras que el tiempo de vida media de la fotodegradación de la mayoría de los neonicotinoides es de alrededor de 34 días si se exponen a la luz solar directa pero la degradación puede llegar hasta casi 1400 días en ausencia de la actividad solar, es decir, en el interior del insecto. Y como problema añadido, se cree que los neonicotinoides pueden acumularse en acuíferos.



Las exposiciones de bajo nivel no suelen matar directamente las abejas, pero puede afectar a las habilidades de estos insectos como puede ser la habilidad de alimentarse, aprender las rutas de ida y venida a la colmena. Además los insecticidas neonicotinoides , si no llegan a la cantidad que produce la muerte de la abeja, debilitan el sistema inmune de estas, ya débil de por sí, por lo que son propensas al ataque de diversos virus, bacterias e incluso ácaros.

  • Prohibición de los insecticidas neonicotinoides:


Prohibición de la UE

En respuesta a la creciente preocupación sobre el impacto de los neonicotinoides en las poblaciones de abejas melíferas, la Comisión Europea pidió a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria que estudiara la seguridad de estos insecticidas, llegando a la conclusión que los estudios publicados anteriormente y que estaban patrocinados por la industria eran defectuosos y que los insecticidas neonicotinoides planteaban un riesgo inaceptable para las abejas. En respuesta a este estudio, la Comisión Europea recomendó una moratoria en toda la Unión Europea.
El 29 de abril de 2013, 15 de los 27 estados miembros de la Unión Europea votó a favor de aprobar una prohibición de 2 años en el uso de tres neonicotinoides ( imidacloprid, clothianidina y thiamethoxam) para "tener en cuenta las novedades científicas y técnicas relevantes", ocho países votaron en contra de la prohibición y mientras que cuatro se abstuvieron.

En España la muerte de millones de abejas hizo titulares tras las denuncias de grupos apicultores afectados en Girona en 2013 y Murcia en 2014.

Dow Chemicals ha desarrollado un nuevo insecticida, sulfoxaflor, altamente venenoso, también neurotóxico. A pesar de eso la Comisión Europea autorizó en julio de 2015 el uso de sulfoxaflor. Mientras que en EE.UU. el pasado septiembre, un tribunal de apelaciones de California dio la razón prohibiendo la utilización de sulfoxaflor. 



  • Soluciones:

Si no se producen cambios,  podríamos asistir a un declive irreversible de las poblaciones de insectos polinizadores, lo que implicaría una pérdida de productividad de la gran mayoría de cultivos (en Europa el 84% de 264 cultivos dependen de la polinización por insectos) e incluso la inviabilidad de otros. Esto supondría un incremento del precio de los cultivos que se pudiesen mantener y un cambio en la pirámide alimentaria. Podríamos polinizar a mano algunos cultivos con un interés comercial importante… pero, ¿quién va a polinizar el romero, tomillo, zarzamoras, arándanos y un largo etcétera?

Por tanto es imprescindible aplicar soluciones. El primer paso es
prohibir los productos tóxicos para las abejas actualmente en uso, y hacer que la evaluación de riesgos de los plaguicidas sea mucho más estricta. Por otro lado, deben ponerse en marcha planes integrales de acción para salvar a las abejas. Y la solución definitiva es la adopción de la agricultura ecológica
como única vía para una producción sostenible.

Este cambio lo pueden iniciar los políticos, apostando por un modelo de agricultura ecológica y legislando en consonancia; los agricultores, cambiando sus prácticas de cultivo; y las empresas, desarrollando líneas de productos y técnicas ecológicas. Y, por supuesto, también las personas demandando productos ecológicos.
conseguir un modelo de agricultura que proteja, mantenga y restaure la diversidad de la vida en la Tierra, respete los límites ecológicos y sea socialmente justa.




“Si la abeja desapareciera del planeta, al hombre solo le quedarían 4 años de vida: sin abejas, no hay polinización, ni hierba, ni animales, ni hombres”. Albert Einstein

¡SOS ABEJAS!

Las abejas son insectos sociales. Viven en las colmenas, donde existen tres castas.
Las únicas abejas que normalmente vemos son las obreras. Son hembras que no están desarrolladas sexualmente. Estas abejas buscan alimento (polen y néctar de las flores), construyen la colmena y la protegen.


El trabajo de la abeja reina es sencillo: pone los huevos que constituirán la nueva generación de abejas. Normalmente no hay más que una abeja reina en una colmena. Si muere, las obreras crean una nueva abeja reina alimentando a una de las obreras con una dieta especial, la jalea real. Este elixir hace que la abeja obrera se desarrolle y se convierta en una reina fértil. Las reinas también ponen orden en el trabajo de la colmena desarrollando productos químicos que guían el comportamiento de las demás abejas.
Los zánganos son la tercera casta de las colmenas, y son machos. En cada colmena viven cientos de zánganos durante la primavera y el verano, pero son expulsados en invierno.
Las colmenas han proporcionado a los hombres miel y cera de abeja desde hace mucho tiempo. Este uso comercial ha desarrollado la industria de la apicultura.



La polinización de las flores es vital para nuestra alimentación y para la biodiversidad, es un proceso natural, que permite que se fecunden las flores y den así frutos y semillas, pero las abejas están desapareciendo. 

  • Causas:

Una de las causas de su desaparición es el uso de plaguicidas tóxicos en la llamada agricultura industrial, basada en monocultivos que proporcionan menos disponibilidad y diversidad de alimento para estos insectos, que a su vez produce la pérdida de hábitats. Su solución reside en el cambio del modelo de la agricultura industrial por una agricultura ecológica. 

Otras causas son la proliferación de parásitos, enfermedades, especies vegetales y animales invasoras y por supuesto los impactos del cambio climático

  • El aumento cada vez mayor y significativo de ozono troposférico descompone las fragancias que despiden las flores para atraer a dichos animales polinizadores. 
  • La reducción de la variedad de flores reduce el número de abejas. Por otro lado hay abejas que se adaptan a estos pesticidas y plaguicidas volviéndose 'adictas' al polen que contienen estos productos químicos, como si de una droga se tratase.

Se ha calculado que el valor económico de la labor de polinización de las abejas podría estar entorno a los 2.400 millones de euros anuales en España (recientemente calculado por Greenpeace en su informe "Alimentos bajo amenaza").
El informe "El declive de las abejas" advierte que las poblaciones de abejas disminuyeron en Europa un 25% entre 1985 y 2005.

Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO por sus siglas en inglés) muestra en el informe "UNEP Emerging Issues" que el declive de las abejas está ocurriendo en todo el mundo. Además, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) ha expresado sus preocupaciones respecto a dos plaguicidas neonicotinoides, puesto que podrían afectar también el desarrollo del sistema nervioso de los seres humanos.


  • Insecticidas neonicotinoides:


Diversos estudios sitúan a una serie de pesticidas, encabezados por los 
neonicotinoides como los principales causantes de dichas desapariciones, pero no fue hasta febrero de 2015 cuando un estudio de las Universidades de St Andrews y Dundee, confirma que los insecticidas neonicotinoides dañan el cerebro de las abejas. Actualmente una serie de normas Europeas prohíben el uso deciertos insecticidas neonicotinoides, concretamente tres de estos insecticidas.



  • Nicotina:

La Nicotina es un alcaloide de la planta del tabaco (Nicotiana tabacum) utilizado como insecticida natural. Es un potente veneno, se usa como insecticidas para invernaderos, siendo tóxico para los mamíferos. Este hecho hizo que se buscara compuestos derivados de la nicotina que retuvieran las propiedades insecticidas de la nicotina pero menos efectos en los mamíferos. De estas investigaciones derivan una serie de insecticidas, los llamados neonicotinoides, que presentan una elevada toxicidad para los insectos y una baja toxicidad para mamíferos.

  • Neonicotinoides:

De la nicotina derivan una familia de insecticidas, los llamados neonicotinoides (de neo-, nuevo, -nicotin-, nicotina y -oide, parecido a) que actúan en el sistema nervioso central de los insectos y, con menor toxicidad, en vertebrados como aves y mamíferos. Los neonicotinoides están entre los insecticidas más utilizados a nivel mundial, pero recientemente el uso de ciertos químicos de esta familia está siendo restringido en países debido a una posible relación con el Colapso de las Colonias de Abejas, en ingles “Colony Collapse Disorder“, o CCD. El desarrollo de esta clase de insecticidas comenzó en la década de los 80 por la empresa Shell y posteriormente en la de los 90 por Bayer.


Insecticidas neonicotinoides derivados de la nicotina



  • Modo de acción de los insecticidas neonicotinoides:


Los insecticidas neonicotinoides, activa el neurotransmisor acetilcolina. Estos receptores están el el sistema nervioso central de los insectos. Cuando se activan estos receptores se produce una estimulación nerviosa pero si los estímulos son mayores llegan a bloquearse dichos receptores, lo que provoca parálisis e incluso la muerte. 
Efecto de los neonicotinoides en abejas

En los mamíferos, los receptores nicotínicos de la acetilcolina se encuentran tanto en el sistema nervioso central como en el periférico, y además la unión entre los insecticidas neonicotinoides y los receptores nicotínicos son menos intensas que en los insectos, por lo que son menos tóxicos para mamíferos que para insectos.

Estudios independientes muestran que mientras que el tiempo de vida media de la fotodegradación de la mayoría de los neonicotinoides es de alrededor de 34 días si se exponen a la luz solar directa pero la degradación puede llegar hasta casi 1400 días en ausencia de la actividad solar, es decir, en el interior del insecto. Y como problema añadido, se cree que los neonicotinoides pueden acumularse en acuíferos.



Las exposiciones de bajo nivel no suelen matar directamente las abejas, pero puede afectar a las habilidades de estos insectos como puede ser la habilidad de alimentarse, aprender las rutas de ida y venida a la colmena. Además los insecticidas neonicotinoides , si no llegan a la cantidad que produce la muerte de la abeja, debilitan el sistema inmune de estas, ya débil de por sí, por lo que son propensas al ataque de diversos virus, bacterias e incluso ácaros.

  • Prohibición de los insecticidas neonicotinoides:


Prohibición de la UE

En respuesta a la creciente preocupación sobre el impacto de los neonicotinoides en las poblaciones de abejas melíferas, la Comisión Europea pidió a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria que estudiara la seguridad de estos insecticidas, llegando a la conclusión que los estudios publicados anteriormente y que estaban patrocinados por la industria eran defectuosos y que los insecticidas neonicotinoides planteaban un riesgo inaceptable para las abejas. En respuesta a este estudio, la Comisión Europea recomendó una moratoria en toda la Unión Europea.
El 29 de abril de 2013, 15 de los 27 estados miembros de la Unión Europea votó a favor de aprobar una prohibición de 2 años en el uso de tres neonicotinoides ( imidacloprid, clothianidina y thiamethoxam) para "tener en cuenta las novedades científicas y técnicas relevantes", ocho países votaron en contra de la prohibición y mientras que cuatro se abstuvieron.

En España la muerte de millones de abejas hizo titulares tras las denuncias de grupos apicultores afectados en Girona en 2013 y Murcia en 2014.

Dow Chemicals ha desarrollado un nuevo insecticida, sulfoxaflor, altamente venenoso, también neurotóxico. A pesar de eso la Comisión Europea autorizó en julio de 2015 el uso de sulfoxaflor. Mientras que en EE.UU. el pasado septiembre, un tribunal de apelaciones de California dio la razón prohibiendo la utilización de sulfoxaflor. 



  • Soluciones:

Si no se producen cambios,  podríamos asistir a un declive irreversible de las poblaciones de insectos polinizadores, lo que implicaría una pérdida de productividad de la gran mayoría de cultivos (en Europa el 84% de 264 cultivos dependen de la polinización por insectos) e incluso la inviabilidad de otros. Esto supondría un incremento del precio de los cultivos que se pudiesen mantener y un cambio en la pirámide alimentaria. Podríamos polinizar a mano algunos cultivos con un interés comercial importante… pero, ¿quién va a polinizar el romero, tomillo, zarzamoras, arándanos y un largo etcétera?

Por tanto es imprescindible aplicar soluciones. El primer paso es
prohibir los productos tóxicos para las abejas actualmente en uso, y hacer que la evaluación de riesgos de los plaguicidas sea mucho más estricta. Por otro lado, deben ponerse en marcha planes integrales de acción para salvar a las abejas. Y la solución definitiva es la adopción de la agricultura ecológica
como única vía para una producción sostenible.

Este cambio lo pueden iniciar los políticos, apostando por un modelo de agricultura ecológica y legislando en consonancia; los agricultores, cambiando sus prácticas de cultivo; y las empresas, desarrollando líneas de productos y técnicas ecológicas. Y, por supuesto, también las personas demandando productos ecológicos.
conseguir un modelo de agricultura que proteja, mantenga y restaure la diversidad de la vida en la Tierra, respete los límites ecológicos y sea socialmente justa.




“Si la abeja desapareciera del planeta, al hombre solo le quedarían 4 años de vida: sin abejas, no hay polinización, ni hierba, ni animales, ni hombres”. Albert Einstein